1912

LLEGA A CHILE UNA FAMILIA

Paul y Berta Sahli llegaron desde Suiza a Chile en 1912.

Con ellos comenzó una tradición familia marcada por la hospitalidad, la atención al detalle y una visión europea del servicio.

Berta y Paul Sahli.

1962, Fernando Sahli Natermann y su señora, Magdalena Cruz, con sus hijos Felipe, fundador de los hoteles The Singular de Santiago y Patagonia; Juan Carlos y Francisco. FUENTE: ACONCAGUA CULTURAL, JUNIO 2020

FUENTE: DIARIO USACH, OCTUBRE 2024.

1917 - 1932

LA CASA ANTES DEL HOTEL

Construido entre 1917 y 1919 como residencia de la familia Larraín García-Moreno, el edificio conservaba mármoles, lámparas de cristal y mobiliario europeo. Años después fue transformado en uno de los primeros grandes hoteles de lujo de Santiago y, tras una breve etapa como Hotel Savoy, adoptó el nombre Crillón.

DÉCADA 1930

EL HOTEL DONDE SANTIAGO SE ENCONTRABA CON EL MUNDO

El Crillón fue mucho más que un lugar donde alojarse. Su salón de té, restaurante, bar y grandes salones reunieron a políticos, empresarios, escritores, artistas y viajeros, mientras figuras internacionales como Clark Gable, Cantinflas y Dwight D. Eisenhower consolidaban su prestigio más allá de Chile.

Clark Gable en Hotel Crillón

FUENTE: ACONCAGUA CULTURAL, JUNIO 2020

Uno no iba al Crillón solamente a comer o a dormir: uno iba a pertenecer a Santiago.

1951

UNA COCINA QUE DEJÓ MEMORIA

La gastronomía fue uno de los pilares del Crillón. En 1951, el hotel publicó Famosas recetas, testimonio de la cocina que convirtió a su restaurante en una referencia de Santiago.

FUENTE: MEMORIACHILENA.CL

1960 - 1970

REINVENTAR LA TRADICIÓN

La familia renovó la propuesta del hotel con matrimonios, desfiles de moda, música de piano y eventos sociales, adaptando su legado a una ciudad en transformación.

1960

EL CRILLÓN BAJO LA FAMILIA SAHLI

Fernando y Pablo Sahli, junto a su madre Berta Natermann, asumieron la operación del Crillón e iniciaron una nueva etapa en la historia del hotel.

FUENTE: MEMORIACHILENA.CL

FINALES DE LOS AÑOS 60

EL CIERRE DE UNA ÉPOCA

El Crillón cerró sus puertas, pero su legado permaneció en la familia: la forma de recibir, la importancia de la gastronomía y la convicción de que un hotel debe formar parte de su ciudad.

Esa herencia no cerró con él. Quedó guardada en la familia, esperando el momento de volver a florecer.

2011

EL LEGADO ENCUENTRA UN NUEVO TERRITORIO

La tradición familiar encontró una nueva expresión con The Singular Patagonia, recuperando el antiguo Frigorífico Puerto Bories para unir historia, territorio y hospitalidad.

2014

EL REGRESO A SANTIAGO, EN LASTARRIA

Más de tres décadas después, la tradición familiar regresó a la capital con The Singular Santiago. Lastarria fue elegido por su historia, arquitectura y vida cultural: un barrio donde el hotel podía integrarse a la ciudad y abrir una puerta al Santiago que se descubre caminando.

HOY

NO IMITAR EL PASADO, CONTINUARLO

El Crillón y The Singular Santiago pertenecen a épocas distintas, pero comparten una misma forma de entender la hospitalidad: atención personal, sobriedad, pertenencia y conexión con la ciudad.

No quise imitar el pasado, sino continuarlo.